sábado, 1 de noviembre de 2008

Vía Efe, la heredera Katharina, el rey Seehofer

 

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La CSU bávara cierra filas alrededor de Seehofer como único líder

Gemma Casadevall

Berlín, 8 oct (EFE).- La Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) designó hoy como primer ministro bávaro a Horst Seehofer, ministro de Agricultura de la canciller Angela Merkel, en un intento por mostrar cohesión en torno a un líder único tras la pérdida de la mayoría absoluta en ese estado.
El grupo parlamentario bávaro de la CSU designó a Seehofer como sucesor de Günther Beckstein, quien anunció la semana pasada su dimisión tras la debacle sufrida en las elecciones regionales.
Seehofer, que alcanzó un 88,4 por ciento de los votos, será el nuevo hombre fuerte de esa formación, ya que además sucederá al presidente del partido, Erwin Huber, quien también anunció su retirada tras los comicios.
El dúo Huber-Beckstein asumió así las consecuencias de la fuerte pérdida de votos sufrida por la CSU en los comicios regionales de Baviera el pasado 28 de septiembre, en que la formación pasó del 60,7 por ciento que tuvo en 2003 -bajo el liderazgo único de Edmund Stoiber- al 43,4 por ciento.
Ambos llevaban apenas un año en sus respectivos cargos y su nombramiento había ido precedido de fuertes presiones internas para forzar el relevo de Stoiber, quien llevaba 14 años como jefe del gobierno y ocho al frente del partido.
Seehofer pretendió ya entonces convertirse en nuevo presidente de la CSU, pero fue derrotado por Huber en el congreso celebrado en septiembre de 2007.
En la derrota influyeron varios factores. Por un lado, Seehofer no era un político de peso en las estructuras de la CSU y su carrera ha discurrido más en Berlín que en Múnich, lo que para un partido identificado con las esencias bávaras era un déficit.
Por el otro, su candidatura fue impulsada por el propio Stoiber, lo que más que favorecerle le perjudicó.
Y, finalmente, en plena campaña por suceder a Stoiber, saltó la noticia de que una funcionaria del Bundestag esperaba un hijo suyo, el cuarto para el político, quien tras el consiguiente revuelo en la prensa popular asumió la paternidad pero regresó con su esposa.


Un año después, Seehofer tendrá ahora su gran oportunidad, para lo que le falta sólo superar el voto del congreso de la CSU, a celebrar el próximo 25 de octubre.
A sus 59 años, volverá así a Baviera, ya que su doble función de jefe del gobierno de este próspero estado y de la CSU es incompatible con las tareas de ministro.
Seehofer fue ministro ya en tiempos de Helmut Kohl en la cancillería, entonces de Sanidad. Volvió a Berlín con la formación de la gran coalición de Merkel, a propuesta también de Stoiber.
Al político conservador, al que el periódico muniqués "Süddeutsche Zeitung" definía recientemente como un "carismático ególatra", le corresponderá gobernar con un socio, situación anómala en Baviera desde hacía casi medio siglo.
Su posición es fácil, si se le compara con la de cualquier otro "Land" alemán. La segunda fuerza, el Partido Socialdemócrata (SPD), quedó a 25 puntos de distancia -un 18,6 por ciento- y tiene dos aspirantes a socios, el Partido Liberal (FDP) y los Electores Libres para formar una cómoda coalición.
Fuera de eso, tiene ante sí el cometido de recuperar la confianza del elector bávaro. La debacle de las elecciones bávaras ha arrastrado en los sondeos a su hermanada Unión Cristianodemócrata (CDU), el partido que preside la canciller.
La CDU-CSU perdió cuatro puntos en una semana y se sitúa ahora en un 33 por ciento, según un sondeo del instituto demoscópico Forsa, sobre los efectos a escala federal de esas regionales.
El SPD ha subido un punto y se encuentra en el 27 por ciento, el FDP aumentó dos puntos y se situó en el 13 por ciento, mientras que los Verdes escalaron un punto más para llegar al 9 por ciento. EFE
gc/jcb/lab











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Bayreuth abre una nueva etapa con las hijas del patriarca en la dirección 


Gemma Casadevall



Berlín, 1 sep (EFE).- El Festival Richard Wagner de Bayreuth abrió hoy una nueva era al decantarse por una dirección bicéfala entre Katharina y Eva Pasquier-Wagner, las dos hijas del patriarca Wolfgang Wagner, quien durante más de medio siglo ha llevado las riendas de esa meca de los wagnerianos de todo el mundo.
El Consejo de la Fundación del Festival optó por la vía de la dirección colegiada para zanjar la "guerra de sucesión" que durante más de una década ha planeado sobre la Verde Colonia bávara en la que Richard Wagner fundó el teatro que consideró idóneo para sus óperas.
El tándem de las dos hermanastras contará con el puntal, con rango de asesor artístico, de Christian Thielemann, el director estrella desde hace varias temporadas en la difícil plaza de Bayreuth.
Con ello quedaron frustradas las aspiraciones de la tercera descendiente y biznieta del compositor, Nike Wagner -sobrina de Wolfgang e hija de su hermano Wieland-, quien había presentado una candidatura alternativa apuntalada en el prestigio del director belga Gérard Mortier.
Katharina, de 30 años, y Eva Wagner-Pasquier, de 63, e hijas del segundo y primer matrimonio de Wolfgang, respectivamente, se repartirán las competencias de dirección y la ejercerán de forma colegiada, aseguraron fuentes del Consejo tras anunciar su decisión.
Con ello se cierra la era de supremacía en la Verde Colina de Wolfgang Wagner, quien tras los años de sumisión a Hitler reflotó el festival como co-director junto a su hermano Wieland. Desde la muerte de éste, en 1966, ejerció el cargo en solitario y con rango de vitalicio.
La guerra de sucesión entre las tres descendientes del compositor era la comidilla en los entreactos de todas las temporadas de ese festival operístico consagrado en exclusiva al culto a Wagner.
Wolfgang se aferraba a su contrato vitalicio, pese a las presiones del Consejo para que pasara a la jubilación, que se acentuaron en 2001 con su decisión por un relevo a favor de Eva Wagner-Pasquier, hija de su primer matrimonio con Ellen Drexel.
La primogénita del patriarca conocía a la perfección los entresijos de Bayreuth, pero había roto con su padre tras la muerte de su madre y posterior matrimonio de Wolfgang con su hasta entonces colaboradora, Gudrun.
En los últimos años se había consolidado una especie de triunvirato Wolfgang-Gudrun-Katharina, destinado a perpetuar el poder absoluto del patriarca.
El pasado diciembre empezó a desatarse la situación con la muerte, a los 63 años, de Gudrun, que ejercía de directora "consorte" de Bayreuth.
El viejo Wolfgang accedió a retirarse al término de la última edición, que se cerró este agosto, y las dos hermanas firmaron una especie de armisticio con la solución de compromiso bicéfala.
Pese a que se insiste en que será una dirección colegiada, se estima que Katharina asumirá la tarea de renovar el Festival, mientras que a Eva le corresponderá la de preservar su peculiar ambiente, una combinación de elitismo y provincianismo bávaro.
Katharina ha dirigido ya varias óperas de su tatarabuelo -y se ha ganado abucheos del exigente público de Bayreuth-, mientras que Eva participó en el "Anillo del Nibelungo" de Patrice Chéreau, la más mítica entre las producciones que han pasado por la Verde Colina.
La anécdota en la última fase de la guerra por el poder en la meca wagneriana vino de la mano de una candidatura sorpresa en el último minuto, presentada por correo electrónico por otro descendiente del compositor con el que hasta ahora no se contaba.
Richard Bauer, de 44 años y al parecer hijo natural de Wieland Wagner, hizo llegar un correo electrónico al Consejo expresando su voluntad de asumir la dirección, lo que acumuló un capítulo más al culebrón.
No se contaba con una decisión a favor de este aspirante sorpresa, mucho menos consistente que la de Nike, quien desde hace décadas luchaba por la dirección de Bayreuth, ahora apuntalada en el prestigio de Mortier.
El belga es el director designado de la New York City Opera y cuenta con un sólido prestigio en el mundo de la música clásica tras dirigir, entre otras casas, la Ópera de París o el Theatre de la Monnaie de Bruselas, así como los Festivales de Salzburgo. EFE
gc/agf