Bayreuth experimenta con la IA para un 'Anillo' sin alma escénica

Un momento de la ópera 'El oro del Rin', con las imágenes elaboradas con IA de fondo, en el Festival de Bayreuth. / Enrico Nawrath / Bayreuth
Gemma Casadevall Bayreuth (Alemania)29 JUL 2026 La pregunta de "warum?" -"¿por qué?"- recorrió Bayreuth con el estreno de 'El Oro del Rin', la primera pieza del 'Anillo del Nibelungo', y se amplificó con 'La Valkiria', la siguiente. Por qué recurrir a la Inteligencia Artificial para substituir a la dirección escénica y a la dramaturgia; por qué el juego de imágenes generadas por la "máquina" de Marcus Lobbes, el responsable de ese concepto técnico, opaca a los solistas, y por qué se optó por ahorrar en el 150 aniversario del Festival de Ópera Richard Wagner. Aparentemente, el imperativo del ahorro es una de las razones que decidió a Katharina Wagner, la biznieta del compositor y directora del festival, a optar por la IA. De algún modo debía compensar el enorme coste que ha acarreado la producción de 'Rienzi', sugiere el portal 'BR Klassik', de la radiotelevisión pública de Baviera.
De "imágenes burbujeantes de un potaje de verduras" califica ese portal lo visto de la tetralogía de Wagner. Otros medios de referencia, como el muniqués diario 'Süddeutsche Zeitung' sintetiza en el término "warum" el desconcierto creado por la producción. Y hay coincidencia general en que Christian Thielemann salvó en lo musical, y con creces, el estreno de ese 'Anillo' en que los solistas como Michael Volle, Klaus Florian Vogt, Elza van der Heever o Camilla Nylund fueron aclamados, pese a que más de uno tuvo dificultados en distinguirlos desde su butaca.

Un momento de la ópera 'El oro del Rin', con las imágenes elaboradas con IA de fondo, en el Festival de Bayreuth. / Enrico Nawrath / Bayreuth
Las imágenes aleatorias generadas por IA surgen en cascada y se diluyen sobre sus figuras o incluso las tapas parcialmente. El vestuario diseñado por Pia Maria Mackert les unifica a modo de aves con plumajes cenicientos. Puestos a prescindir de dramaturgia, también se suprimen los acercamientos entre ellos, salvo alguna ténue excepción. En lugar de ver a las poderosas valquirias encaramándose por las estructuras que suele brindar Bayreuth, se asiste al canto de estos y demás personajes convertidos en seres estáticos.
La batuta salvadora
Thielemann brilló, como no podía ser de otra forma en el 'maestro' wagneriano por excelencia. A los solistas se les aclamó con esas ovaciones de compensación que en Bayreuth se brinda cuando se espera con las uñas fuera al equipo escénico. Hasta ahora, no han aparecido a saludar sus responsables, algo que en Bayreuth no sorprende. Se les espera tras la pieza final del ciclo, 'El crepúsculo de los dioses', que se estrena el próximo sábado.

Un momento de la ópera 'La Valkiria', con las imágenes elaboradas con IA de fondo, en el Festival de Bayreuth. / Enrico Nawrath / Bayreuth
El concepto de Lobbes era más interesante que su resultado. Se trataba de desnudar el escenario para proyectar en su lugar imágenes programadas en tiempo real y rescatadas de producciones estrenadas en los 150 años de historia del festival. Es decir, desde el primer ‘Anillo’ dirigido por Richard Wagner en 1876 a la actualidad. Incluyen desde partituras a imágenes de archivos, grabaciones recientes y otros documentos. Pero también surgen imágenes inconexas de anillos olímpicos o símbolos nazis. Teniendo en cuenta que la IA 'aprende' mientras trabaja, no es descartable su éxito en el futuro, pero no en el presente.
La incorporación de nuevas tecnologías es una seña de identidad de Katharina Wagner desde que en 2008 le transfirió la dirección Wolfgang Wagner, su padre y artífice de la revitalización de Bayreuth en la posguerra. El anterior experimento fueron unas gafas de realidad virtual incorporadas en el 'Parsifal' estrenado en 2023, con Pablo Heras-Casado en la dirección musical. Resultaron un elemento más bien engorroso, pero de uso opcional. Y también ahí correspondió al maestro compensar en lo musical el malestar provocado por ese complemento. El 'Parsifal' se repone esta temporada con Heras-Casado consolidado como wagneriano incuestionable.
Con o sin IA, que una producción no convenza en su estreno no es extraño en Bayreuth. Ni siquiera el legendario ‘Anillo del siglo’, la estrenado por Patrice Chérau en 1976, se libró de las iras iniciales. Al de Frank Castorf le persiguieron los abucheos en sus cuatro temporadas, de 2013 a 2017. Y el estrenado por Valentin Schwarz en 2022 desató atronadoras broncas. En todos esos casos, las voces y la dirección salvaron la papeleta.
El contrapunto histórico en 15 minutos
El experimento de la IA tiene otro ingenio visual mucho más exitoso sin salir de Bayreuth. En la Casa Wahnfried, la antigua residencia de los Wagner, se proyecta todas las noches, en tres turnos, una videoinstalación que recorre en 15 minutos la tortuosa historia del festival. Es un complemento visual del museo que ahora es la Casa Wahnfried, donde se documenta los años en que señoreó por el festival Adolf Hitler y su rehabilitación posterior.
Detenerse ante el museo por la noche, tras asistir a alguna de las óperas, es un ritual o invitación a la reflexión sobre el pasado, el presente y el futuro de Bayreuth. La técnica del video aplicada a Wagner tiene ya mucho más rodaje que la IA. La máquina de Lobbes simplemente está aprendiendo.











Gemma Casadevall, Bayreuth (Alemania), 26.07.2024







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