jueves, 4 de noviembre de 2010

2010 Ratoncitos multicolor y tragedia a 313 Kms

Foto David Ebener dpa


Me costó encajar esa imagen. Angela Merkel, de pronto en "look casual" por Bayreuth. Formato veraniego, a medio camino entre su vestimenta habitual de trabajo -chaquetita de cualquier color y pantalón negro- y los trajes de gala que solía reservar para el festival.
Bayreuth estrenaba un "Lohengrin" en que Hans Neuenfels convertía al Caballero del Cisne en un cazador de ratones de colorines. Tal vez estaba Merkel avisada y había optado por tomárselo a broma?

Foto Bayreuth Festspiele
Pero no. No era esa la ligereza lo que costaba asimilar. Al menos no para aquellos que, como yo, calibraron que a Merkel no se le ocurriría acudir a una apertura de temporada, otra más en su colección de visitas dichas privadas, en medio de sacudida por la tragedia ocurrida la víspera en Duisburg, a 313 kms del teatro de Richard. La "Loveparade" había pasado de la decrepitud como macrofiesta del tecno a la tragedia precipitada por la chapuza o la avaricia administrativa.

En lo que a mi respecta, el primer urgente sobre el desastre de la "Loveparade" me había llegado al celular justo al bajarme del tren regional que me dejaba en Bayreuth, como todos los años, la víspera del estreno. Uno de esos momentos en que piensa que soltará el portátil en el hotel y se irá a cenar al bar preferido, sin prisas. 
 
El único túnel de acceso a la mayor fiesta "tecno" del mundo, invento alemán nacido en Berlín años atrás, se había convertido en una ratonera -con perdón- para la multitud de jóvenes atrapados en su interior. 21 muchachos murieron asfixiados o pateadas -entre ellos, dos muchachas españolas-. La noche que siguió a ese primer urgente fue una sucesión de llamadas a consulados, policía, colegas, etc. en busca de confirmaciones. Había dos víctimas españolas. Dos chicas, Clara y Marta, cuyos padres hatsta la noche anterior seguramente dormían tranquilos pensando que mandaron a estudiar a sus niñas a un país seguro. De pronto una llamada les rompió esa calma, mientras les llegaban imágenes más propias de una tragedia en un estadio de fútbol africado que de una fiesta de un país altamente desarrollado.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Vía Efe Adiós Wolfgang, Merkel empieza a sufrir

Murió Wolfgang Wagner, último patriarca del Bayreuth de Richard

Gemma Casadevall

Foto dpa

Berlín, 22 mar (EFE).- Wolfgang Wagner, nieto del compositor Richard Wagner, falleció a los 90 años en su casa de Bayreuth, dos años después de retirarse y tras más de medio siglo al frente del festival fundado por su abuelo unos 130 años atrás y por el que han desfilado las mejores batutas y las voces más hermosas del mundo.
El último patriarca de la saga Wagner falleció "plácidamente" el domingo, informó hoy su hija, Katharina Wagner, co-directora del festival junto a su hermana Eva desde 2008, en que cedió las riendas de un festival consagrado al culto a Richard.
Con la muerte del patriarca se pone fin a una era, marcada por el resurgimiento del festival que Winifred Wagner (la viuda de Siegfried Wagner, hijo del compositor) puso a los pies de Hitler y que, tras la Segunda Guerra Mundial, sus hijos Wolfgang y Wieland reflotaron hasta convertirlo en la cita más codiciada del año para los wagnerianos de todo el mundo.
Nacido en esa misma ciudad bávara, el 30 de agosto de 1919, Wolfgang Wagner dirigió Bayreuth -primero junto a su hermano, hasta la muerte de éste, en 1966- desde 1951 a agosto de 2008.
A lo largo de esta etapa pasaron por la "Verde Colina" batutas como las de Pierre Boulez y Daniel Barenboim y dúos mágicos, como el formado por Plácido Domingo y Waltraud Meier, quienes en 2000 encandilaron al exigente público bayreuthiano con su "Valkiria".