sábado, 30 de noviembre de 2024

Bayreuth 2024: la desmemoria de Merkel y otras tristesses



De pronto ese 25 de julio no teníamos a quién fotografiar en el palco de todos los años. A Markus Söder no, desde luego, aunque luego nos invite a la recepción de siempre, tras el estreno. Ahí donde uno podía comer, beber y hasta bailar como en ningún otro ‘land’ alemán. Baviera invita. El menú es los de todos los años. Pero todo el mundo acude. 

O casi todo el mundo. Angela Merkel faltó a la prácticamente única cita donde se la había visto mientras fue jefa de la oposición, luego como canciller neófita, a continuación como imbatible líder alemana y europea o finalmente incluso jubilada del poder. No se había perdido Bayreuth en 2022, su primera temporada como excanciller; ni tampoco al siguiente año. Faltaba una pieza en ese Bayreuth al que uno va simplemente para demostrarse que en algún lugar del mundo todo sigue igual. O a hacerse la selfie de todos los años entre colegas.

Unos atribuían su ausencia a que estaba escribiendo esas memorias que, en realidad, se encargaba de ordenar y probablemente escribir Beate Baumann, la persona a quien Merkel había confiado durante décadas tanto lo de llevar del brazo a su ancianísima madre por el Bundestag a los detalles de cualquier visita de Estado. Otros lo atribuían a un cáncer de Joachim Sauer, la quintaesencia de la devoción wagneriana y probablemente el responsable de que Merkel asumiera como propio ese otro dogma.

El palco había dejado de tener el menor interés. Merkel seguramente escribía, co-escribía o delegaba en Baumann lo de sus memorias. La presentación del libro más esperado del año se anunciaba para noviembre. Por entonces se había hundido ya la coalición entre su perfecto sucesor, Olaf Scholz, los dóciles verdes y un aliado traidor, Christian Lindner. Es decir, el mismo líder liberal que en 2017 había dejado a Merkel en la estacada. La entonces reina de todos los consensos había creído atada la que habría sido su última coalición, una alianza inexplorada con verdes y liberales con la que escribir una nueva página en la historia de las constelaciones políticas alemana. Hasta que Lindner se levantó de la mesa y salió a explicar a los medios en plena noche, con ojos vidriosos, que mejor no gobernar que gobernar mal. A Merkel no le quedó otro remedio que recuperar la fórmula de la gran coalición.

A Merkel la dejó Lindner en la estacada antes de empezar. Con Scholz escaló el siguiente escaló: le había hecho creer que sería su aliado, para acabar reventando la coalición desde dentro. Scholz se hundía. En su lugar emergía de nuevo el derechista al que Merkel creyó haber arrinconado veinte años atrás. Friedrich Merz no se iba a conformar con llevar  de las riendas del partido. Iba a por todas.

viernes, 29 de noviembre de 2024

Vía El Periódico, El Punt/Avui: El libro del año, el derrumbe de Scholz

 

Puro Deutsches Theater

Més memòria que crítica


L’excancellera alemanya Angela Merkel durant la presentació del seu llibre de memòries a Berlín MICHAEL KAPPELER / EFE.



Gemma C. Serra - Berlín, 27 novembre

Quan el 8 de desem­bre del 2021 va dei­xar la can­ce­lle­ria ale­ma­nya, després de 5.860 dies com a cap de govern del país més poderós de la Unió Euro­pea (UE), Angela Merkel ja havia dei­xat clar que no volia cap altre càrrec polític. La seva única aspi­ració era escriure les seves memòries, tant la part cor­res­po­nent a la seva infància i joven­tut a l’Ale­ma­nya comu­nista com tot allò que va envol­tar la seva car­rera política. Recorre des de la seva vida a Tem­plin, la ciu­tat de províncies on va viure, fins a Berlín, el cen­tre del poder ale­many, a més de totes les cime­res bila­te­rals i mul­ti­la­te­rals que va com­par­tir amb els líders, prin­ci­pal­ment mas­cu­lins, d’arreu del món.

La llista dels bons i dels dolents era clara: Barack Obama era el gran pre­fe­rit pel que fa al càsting de les figu­res posi­ti­ves; a Vladímir Putin i Donald Trump els cor­res­po­nia l’altre cantó de la meda­lla. Per escriure el seu lli­bre, ha dis­po­sat no només de la seva memòria, sinó també de la per­sona que l’ha acom­pa­nyada des del 1992, quan va esde­ve­nir per pri­mer cop minis­tra del patri­arca Hel­mut Kohl. Beate Bau­mann és aquesta per­sona de con­fiança, asses­sora i pot­ser millor amiga de Merkel.

miércoles, 6 de noviembre de 2024

Un Tristán todo tristesse

 „Tristán“ abre entre ovaciones y abucheos un Bayreuth escindido entre tradicionalismo y renovación

Joana Serra. Bayreuth (Alemania), 26.07.2024
La temporada del Festival Richard Wagner de Bayreuth se abrió el jueves con un „Tristán e Isolda“ que cosechó ovaciones para sus voces y su batuta, pero que repartió abucheos sin comtemplaciones para el concepto escénico del islandés Thorleifur Örn Arnarsson. El público wagneriano se rindió sin escisiones al duo protagonista, formado por el austríaco Andreas Schager y la finlandesa Camilla Nylund. Más vigorosos aún fueron los aplausos al maestro Semyon Bychkov, originario de Rusia pero con nacionalidad estadounidense, que llevó al éxtasis a los presentes con una interpretación fiel y precisa de la música del genio alemán.


Las iras, en forma de abucheos casi unánimes, se dirigieron al concepto escénico desarrollado por el director islandés, apoyado en el dramaturgo suizo Andri Hardmeier. El público de Bayreuth está acostumbrado a apuestas ambiciosas, incluso controvertidas, como el „Anillo del Nibelungo“ en formato de serial „Netflix“ que se repondrá en los próximos días, obra de Valentin Schwarz. O, más aún, el creativo y divertido „Tannhäuser“ de Tobias Kratzer, que se exhibe esta temporada por última vez en el festival bávaro, y que da la vuelta al mito para trastocarlo en un irónico desfile entre „drags queen“. En lugar de eso, el „Tristán“ estrenado este jueves es un espectáculo estático y sin brillo, donde el amot trágico entre Tristán e Isolda con alguna „licencia“ argumental. Salen ganando las voces, que pueden concentrarse en lo suyo; pero no hay tensión dramático, sino inmovilismo.

martes, 5 de noviembre de 2024

Un ruso entre tanta batuta femenina

 Bychkov brilla en Bayreuth para un 'Tristán' plano




Representación de 'Tristán e Isolda' en el Festival de Bayreuth / Enrico Nawrath / Bayreuther Festspiele
Gemma Casadevall, Bayreuth (Alemania), 26.07.2024

El maestro ruso-estadounidense Semyon Bychkov rescató al 'Tristán e Isolda' algo a la deriva que inauguró el Festival Richard Wagner de Bayreuth. El exigente público wagneriano repartió sus ovaciones entre la batuta y el dúo de voces formado por Andreas Schager y Camilla Nylund, mientras castigaba con abucheos a la producción. La recreación del drama del amor eterno, pero proscrito, obra del islandés Thorleifur Örn Arnarsson, con el dramaturgo suizo Andri Hardmeier formando tándem, resultó escenográficamente nula y estática, impropia de un festival más acostumbrado a sorprender que a aburrir.

Arnarsson presenta a su Tristán como un individuo deprimido y lastrado por el pasado, como el propio director explicó ante el estreno. El austríaco Schager parecía casi al borde de sus capacidades en su canto ante la muerte, lo mismo que la soprano finlandesa Nylund. Al dúo se le reconoció el esfuerzo por compensar con sus voces el minimalismo de la pieza de Arnarsson. Christa Mayer, en el papel de Brandane, y Olafur Sigurdarson, en el de Kurwenal, se ganaron asimismo las ovaciones del templo operístico que es Bayreuth, consagrado en exclusiva a ese compositor desde su fundación, hace casi siglo y medio.

lunes, 4 de noviembre de 2024

Picnic wagneriano

 El wagneriano festival de Bayreuth se renueva con un „Tristán“ y tres batutas femeninas

Joana Serra. Bayreuth (Alemania), 25.07.2024
El festival de ópera de Bayreuth, la ciudad de Baviera donde Richard Wagner instaló el teatro considerado ideal para sus óperas, abre su temporada este jueves con el estreno de un nuevo „Tristán e Isolda“, al que sucederán en los días siguientes tres batutas femeninas: la de la ucraniana Oksana Lyniv, al frente de la reposición de „El holandés errante“, la de la francesa Nathalie Stutzmann, con la del „Tannhäuser“ y la de la australiana Simone Young, la primera mujer que dirigirá en el tempo wagneriano la trabajosa tetralogía de „El anillo del Nibelungo“.
El „Tristán“ inaugural, único estreno de esta temporada, estará dirigido por el ruso Semyon Byschkov, con dirección escénica del islandés Örn Arnarsson. Recreará así el drama romántico, con el experimentado Andreas Schager, una de las voces consagradas del festival wagneriano, y la finlandesa Camilla Nylund en los papeles protagonistas.
Completa el programa de la temporada el „Parsifal“ que estrenó el año anterior el maestro Pablo Heras-Casado, a quien se espera en cuatro años de nuevo en esa ciudad bávara para colocarse al frente del siguiente „Anillo“.
Los cinco directores mencionados pertenecen a la generación más actual de batutas reconocidas como „wagnerianas“, que se han ido incorporando temporada tras temporada a la nómina de la casa bajo la gestión de la directora del elitista festival, Katharina Wagner.

Claudia Roth y sus ocurrencias

 Bayreuth o el inquebrantable culto a Wagner: la polémica por si el festival se debe abrir a otros compositores marca la cita





La excanciller alemana, Angela Merkel, y su marido, Joachim Sauer, que por primera vez en décadas no estarán en Bayreuth, a su llegada al festival en 2022. / CLEMENS BILAN / EFE

Gemma Casadevall
Bayreuth 24 JUL 2024 

"En Berlín no han entendido que a Bayreuth se viene a escuchar a Wagner y solo a Wagner", es la respuesta que desde el gobierno de Baviera se da a la "ocurrencia" de la ministra de Cultura del Ejecutivo de Olaf Scholz, la verde Claudia Roth, para "abrir" su festival de ópera a "otros compositores". El encargado de responder a la ministra es su colega bávaro, Markus Blume, de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), ante cita más imprescindible del calendario wagneriano europeo: la apertura este jueves del Festival Richard Wagner sobre la Verde Colina de Bayreuth, la ciudad de provincias donde el genio ordenó construir su teatro. El mejor lugar del mundo para representar desde el 'Tristán' al 'Anillo del Nibelungo', 'Parsifal', 'Tannhäuser' o 'El holandés errante'.

Así viene siendo desde 1876, su primera temporada. El esquema es rígido: se abre el 25 de julio y se cierra el 28 de agosto, con un total de 30 galas y, en general, un solo estreno. En este año, el honor de la apertura corresponde al nuevo 'Tristán e Isolda', con la batuta del ruso Semyon Byschkov y dirección escénica del islandés Örn Arnarsson.

Que Roth levantara polémica ante la inauguración no es, en realidad, tan extraño en Bayreuth. Las controversias o líos sucesorios suelen alimentar los corrillos en los entreactos. Roth, nacida en Baviera y asidua al certamen desde mucho antes de convertirse en ministra, en 2021, debía ser consciente de ello al proponer saltarse el veto histórico a cualquier compositor que no sea el fundador. Fue una semana antes de la inauguración y mencionó como ejemplo innovador a 'Hansel y Gretel', la ópera de Engelbert Humperdinck sobre el cuento infantil de los hermanos Grimm.