Bayreuth convierte en un musical ‘light’ a los ‘Cantores’
Tal vez esa sencillez fue lo que llevó a Adolf Hitler a verla como ópera perfecta para instrumentalizarla a favor de sus intereses -mostrar la maldad del judaísmo o la nobleza de su pueblo-. La convirtió en la pieza perfecta para esos años del Tercer Reich en que señoreó por la colina de Bayreuth, la ciudad de provincias bávara donde cada verano, el 25 de julio, abre el Festival Richard Wagner entre procesiones de wagnerianos de todo el mundo y desfile de la clase política alemana.
A punto de cumplirse los 150 años de la fundación del festival por el propio Wagner, en 1876, son muchas las versiones de los ‘Cantores’ que se han representado sobre la llamada Verde Colina. Épicas, irónicas o simplemente fieles reproductoras del original. Este año correspondió a un alemán, Matthias Davids, darle otra vuelta de tuerca a la pieza preferida por Hitler. Contaba con el italiano Daniele Fatti a la batuta. Y las voces de Georg Zeppenfeld, como el zapatero, Michael Nagy, el villano Beckmesser, Michael Spyres, su Walther von Stolzing, y Christina Nilsson, su Eva.
Pero probablemente para la historia del festival la imagen que primará para la posteridad es la de la enorme vaca inflable y voladora, con la que Davids corona su traca final: la competición entre el dogma o la innovación aplicada al canto, lo que adopta aires de festival de la canción o concurso televisivo en busca de la mejor voz. Es una explosión de color y personajes, desde duendes forestales a reinas de la belleza bávaras, además de un despliegue del siempre extraordinario coro de Bayreuth. El duelo por el trofeo acaba siendo lo de menos. Se imponen los colores, la vaca y la búsqueda de lo cómico.


Gemma Casadevall, Bayreuth (Alemania) 25 JUL 2025



Gemma Casadevall, Bayreuth (Alemania), 26.07.2024







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