domingo, 1 de noviembre de 2015

Vía Efe De Pegida al "Wir schaffen das", más Tsipras y Katharina


Una Merkel en estado puro y necesitada de la UE para frenar el flujo de refugiados


Gemma Casadevall


Foto @gemmacasa

Karlsruhe (Alemania), 15 dic (EFE).- La canciller de Alemania, Angela Merkel, ha calmado las aguas en sus filas conservadoras con el compromiso de reducir el flujo de refugiados que recibe el país, cuestión que, sin embargo, solo podrá plasmar en la práctica con el apoyo de sus socios europeos.
La jefa del Gobierno alemán cerró hoy el congreso de dos días de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU) en Karlsruhe (suroeste) como ganadora absoluta y con una sumisión incondicional de los suyos, que dejaron en nada las precedentes críticas internas a su gestión de la crisis de los refugiados.
Su apuesta por una "reducción sensible" del flujo de refugiados -en un año en que Alemania ha recibido un millón de peticionarios-, sin imponer límites cuantificables al asilo, recibió la aprobación de los 1.000 delegados, con apenas dos votos disidentes.
"Hay unanimidad en la necesidad de buscar soluciones. El león bávaro a veces ruge demasiado alto. Pero también busca la cohesión", afirmó el secretario general de la CDU, Peter Tauber, en declaraciones a la televisión pública Ard, durante el congreso.
Baviera, el "Land" (estado federado) por el que entra en Alemania el grueso de los solicitantes de asilo, viene exigiendo la imposición de un tope o la retención antes de entrar en el país de los peticionarios de asilo sin posibilidades de que se les admita como tales.
El líder bávaro, Horst Seehofer, presidente de la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU), hermanada con la CDU, insistió en ello en su intervención como invitado en Karlsruhe, con críticas más tenues que otras veces, pero igualmente firmes.
La estrategia de Merkel para conseguir la reducción de esos contingentes pasa por medidas nacionales, europeas e internacionales, recordó la canciller ante el partido que preside desde 2000.

martes, 4 de noviembre de 2014

2014 Tintorería

Foto David Ebener, dpa

La Bundeskanzlerin del Maracaná

+ adiós, Guido

Se perdió Angela Merkel en Brasil festejando el Mundial conquistado por Alemania? O fue en su fiesta de cumpleaños? Lo primero ocurrió el 13 de julio, en Maracaná. Un único gol de Götze, frente al cero Argentino, dio a la "Mannschaft" la Copa del Mundo. Lo segundo ocurrió el 17 de julio, como todos los años. Solo que esta vez era aniversario redondo. La canciller cumplía 60.

Foto Image Action

El caso es que Bayreuth se quedó ese año sin su visitante más globalizada para una apertura sin estreno y, encima, salpicada por una avería técnica que obligó al desalojo del teatro. Una media hora, lo suficiente desatar los augurios de una "Dämmerung" en Bayreuth. En el templo de Richard cuesta digerir todo lo que queda fuera de programa. Algo así se encajaba como una blasfemia. 
Tal vez ahí el propio festival respiró de pronto aliviado por el perfil bajo. Evacuar el palco de la canciller habría desatado urgentes en las agencias de prensa. 

La agenda de la canciller justificaba sobradamente la ausencia. Había sido de nuevo la "Cosima de los estadios". Los mandamases futbolísticos habían tenido que tragarse una vez más el júbilo de la intrusa. Merkel había vibrado con la Mannschaft de Joachim Löw desde el graderío brasileño y descendiendo luego a los vestuarios para llevarse con ella una de esas fotos que todos quisiéramos tener. Merkel, rodeada de campeones del mundo recién salidos de la ducha. De ahí se fue a una cumbre climática a Perú, a continuación vino una de esas cumbres de la Unión Europea (UE) donde aparentemente sin la jefa nada funciona. Y celebró los 60 con una sesión casi académica en la Konrad Adenauer Haus, la sede de su partido.
Foto Alliance dpa

No, Merkel no acudía ese año a abrir Bayreuth. El festival abría, también como todos los años, el 25 de julio. No incluía ningún estreno esa temporada. Una buena canciller aprieta, pero no ahoga. No castigaría Bayreuth con su ausencia absoluta. Pero se reservó una aparición ya entrado el festival, para alguna de las piezas del conocido "Anillo" de Frank Castorf. Como si quisiera demostrar que no le guardaba rencor a la producción del dramaturgo berlinés, enredado ese año en una controversia interna con las herederas Wagner, Katharina y Eva.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Vía Efe. Un Mundial, un cumpleaños, una avería, un obituario

Castorf: "Si vuelven a hacerme esto no vuelvo más"

Foto Stephanie Lehmann


Gemma Casadevall

Bayreuth (Alemania), 26 jul (EFE).- El director teatral Frank Castorf acudió al Festival Richard Wagner envuelto en la polémica tras acusar de injerencia al certamen, pero aparentemente dispuesto a una tregua ante el reestreno de su "Anillo del Nibelungo".

"Mi abogado hablaba de poner una denuncia por la vía de urgencia. Seguramente sería rechazada, pero los procesos más hermosos son aquellos que se pierden", comentaba a Efe el dramaturgo, relajado y como de paseo por la Verde Colina que rodea al teatro fundado por Wagner en Bayreuth, donde mañana se repondrá "El Oro del Rhin".
"La verdad es que ahora mismo no veo una necesidad imperiosa de hacerlo. Pero si vuelven a hacerme algo así no vuelvo más por aquí", añadía Castorf, de 63 años, y por segunda temporada consecutiva en el elitista festival de esa ciudad bávara.
El dramaturgo y director general de la Volksbühne -el Teatro del Pueblo del antiguo sector este de Berlín- alude a la controversia desatada por lo que considera injerencia de Katharina Wagner, codirectora del festival junto a su hermana Eva Wagner-Pasquier.
Más concretamente, a la exclusión de su elenco del solista Martin Winkler -el Alberich de la temporada pasada-, sin su consentimiento, más la pretensión de imprimir algunos retoques a su "Anillo", profusamente abucheado por el público de Bayreuth en su estreno.
"Winkler se comprometió con pasión con mi proyecto", apunta, para insistir que no aceptará tijeretazos. "Si pretenden que mi obra es suya, deben llevarla adelante sin mí. A ver qué ocurre", añade.

lunes, 4 de noviembre de 2013

2013 Imbatible, global, de azul

Foto Daniel Karmann dpa

Un "Anillo" al baño maría

+ Reelección, adiós liberal, rentrée Steinmeier


Qué se pone una cuándo se sabe que se avanza hacia la siguiente reelección. Sin querer parecer prepotente, pero irradiendo optimismo. Algo azul, favorecedor, alegre, veraniego. 

Bayreuth no era etapa fácil. A 38 grados, fuera, que podían sentirse como 50 dentro, especialmente a los que se nos reserva butaca en las hileras centrales, las de la prensa. Alemania celebraba ese el bicentenario del nacimiento de Richard. Daniel Barenboim seguía sin volver a la colina y lo celebró en Berlín. La sobrina rebelde, la proscrita Nike, lo hizo desde Leipzig.

Era un año especial para todos. Bayreuth abrió con la reposición de un llevadero "Holandés", el del año anterior. Pero luego vendría el estreno de un "Anillo del Nibelungo", hito operístico del año. Lo firmaba Frank Castorf, que obviamente buscaría escandalizarnos. Con o sin provocación sumaría veinte horas de tetralogía y sus correspondientes entreactos de una hora. La única garantía de supervivencia era la batuta de Kirill Petrenko. 

Castorf cumplió. Colocó torres petroleras, estrellas soviéticas, puticlubs y cocodrilos folladores en el "Anillo". Público y solistas sucumbían al baño maría. Las últimas fuerzas tras cada una de las piezas se reservaron a ovacionar a Petrenko y despedazar a Castorf. Todo en orden.

La verde colina se asfixiaba también. Era uno de esos veranos en que en Alemania, ese país donde a los extranjeros nos parece que siempre llueve y demasiado, se disparan las alarmas por el cambio climático y se habla de pertinaz sequía. 

Cuando se estrena un "Anillo" acudir a Bayreuth es inexcusable. Son al menos seis jornadas -sumando apertura más la jornada de tregua que suele intercalar el festival en la tetralogía-. Da tiempo para varias visitas al Kreuzsteinbad, la magnífica piscina que recuerda a todo berlinés que Baviera juega en otra liga. Y para revisitar parques, jardines, exposiciones, museos, incluido el del vecino a la Wahnfriedhaus, el afrancesado Jean Paul.

sábado, 2 de noviembre de 2013

Vía Efe (II). El año más Merkel, Obama incluido

Merkel cierra un año como líder global e inmune a las crisis


Gemma Casadevall

Berlín, 18 dic (EFE).- La canciller alemana, Angela Merkel, logró en 2013 la reelección para su tercera legislatura tras rozar la mayoría absoluta en los comicios generales de septiembre y cerró el año preparada para perpetuar su dominio a escala interna y global, aparentemente inmune a las crisis.
La canciller y su ministro de Finanzas, Wolfgang Schäuble, defensor férreo de la austeridad, seguirán siendo -previsiblemente hasta 2017- los rostros de una fortaleza alemana que se interpreta unas veces como motor y otras como freno en la Unión Europea (UE).
Con 59 años, y desde 2005 al frente de la primera economía europea, Merkel obtuvo el 22 de septiembre un 41,5 % de votos, el mejor resultado en décadas para la Unión Cristianodemócrata y su hermanada Unión Socialcristiana de Baviera (CDU/CSU), lo que no le evitó verse abocada a formar una gran coalición.
La canciller y candidata única de la CDU/CSU había afrontado la campaña electoral salpicada por el escándalo del ciberespionaje de EE. UU., incluido a su propio móvil, como se desprendió del goteo de filtraciones procedentes del exanalista de la NSA Edward Snowden.
Berlín reaccionó mostrando estupor ante el gran socio transatlántico y la presunta "traición" del presidente estadounidense, Barack Obama, pero también con respuestas contradictorias a las sospechas de connivencia entre los servicios de espionaje recíprocos.
En Merkel no hicieron mella ni el escándalo continuado en torno a los papeles de Snowden ni, a escala económica, las estadísticas ilustrativas de que, tras la solidez de las cifras macroeconómicas se apunta una alarmante precariedad laboral y social en Alemania.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Vía Efe (I), Las Wagner, Castorf y el berlinés Barenboim

El vaso medio lleno, medio vacío, de las herederas Wagner

Gemma Casadevall

Foto @gemmacasa
Bayreuth (Alemania), 1 ago (EFE).- El "Anillo del Nibelungo" de Frank Castorf cosechó algo más que los abucheos rituales del tradicionalista Festival de Bayreuth, algo que salpica a las hermanas Katharina Wagner y Eva Wagner-Pasquier al frente de una empresa volcada al culto a su bisabuelo.
Bronca atronadora, anoche, con el "Ocaso de los dioses", en un teatro cuya fachada amenaza ruina y con el vecino Museo Richard Wagner a merced de las grúas, en vías de ampliación: estos fueron los puntos feos más visibles del 102 Festival de Ópera de Bayreuth.
Nada que ver con lo que se espera de un edición del certamen programado como plato fuerte del bicentenario del nacimiento del compositor, cuya música es tan venerada por unos como odiada por otros pero al que se considera cumbre del germanismo operístico.
La temporada se abrió el 25 de julio con una reposición del "Holandés errante" de Jan Philipp Gloger abucheado en su estreno, en 2012, y mejor asimilada en su segunda temporada en cartel.
Luego llegó Castorf con un "Anillo" efectista, en el que el director berlinés pretendió trazar un viaje planetario por la lucha por el poder y la corrupción, trasladada al oro negro, el petróleo.
La producción recibió la primera tanda de abucheos con "El Oro del Rin", luego "La Valkiria" calmó algo las aguas, para desatarse la siguiente tempestad con un grotesco "Sigfrido" con kalashnikov y cerrarse el ciclo en bronca atronadora, con el "Ocaso".
Castorf, que no había salido a saludar hasta entonces, lo encajó con arrogancia, desafiando los abucheos del templo wagneriano desde el escenario entre gestos de "no habéis entendido nada".

domingo, 4 de noviembre de 2012

2012 Saber repetir


La historia tras la foto 

+ Siguente ronda de besos franco-alemanes y de presidentes desterrados


Tal vez nunca lo sabrá. Pero el 25 de julio de 2012, a las 17:44, alguien le tomó a Angela Merkel la foto de su vida. No la de su aparatoso descenso de la limusina, obra de algún fotógrafo profesional. Más bien la que sirve de portada de este blog, copyright @gemmacasa, privat.

En una misma tarde, casi a la misma hora  o apenas unos minutos después a Merkel se la podía sacar en descenso precario de la Minivan-VW, su vehículo oficioso en Bayreuth, o como una reina. Dependía del fotógrafo. O del momento.
 
Lo de esperar ante el teatro la llegada de los famosos había pasado por entonces a la historia. Los alrededores del teatro seguían siendo territorio compartido por el amado público mirón, ciudadanos de Bayreuth que suben a pasar la tarde, y la nube de medios luchando por su espacio. 
Foto Marc Müller dpa

Pero los imperativos de seguridad hacían inviable lo de estar esperando afuera hasta el último minuto, o sea, cuando entraban los famosos de verdad, y llegar a tiempo para plantarse en la butaca antes del clic-clac con que en la casa se bloquean las puertas a la hora marcada, ni un minuto más. El teatro construido por orden Richard no era precisamente de acceso fácil. Sus butacas están casi tan pegadas entre sí como en tiempos de Luis II, el Rey Loco. Hay que sortear empinadas escaleras, peldaños de madera que crujen al paso de quien las sube, más luego importunar a desconocidos compañeros de hilera, que no se sentarán hasta que no llegue el último ocupante de la hilera de butacas afectada. Forma parte del ritual atender al completo.

No, a Merkel ya no convenía esperarla para verla entrar ante el teatro, entre aplausos del amado público mirón y sonrisas de vuelta  al ciudadano o a las cámaras. De la sana convivencia entre mirones, ciudadanos y fotógrafos se había pasado a cordones de seguridad. Pero nada impedía -aún- a los visitantes con entrada verla cruzar, desde el interior del teatro, la puerta de acceso. 

En el minuto 44, de las 17 horas, del 25 de julio un rayo de sol la iluminó desde la espalda. Reflejos dorados sobre su medio perfil, la eterna media melena perfectamente peinada, saludando sonriente, como siempre en Bayreuth, con Joachim Sauer a su espalda. 

jueves, 1 de noviembre de 2012

Vía Efe. Vuelve Kohl, Hollande asume y Tsipras desafía


Kohl y Schäuble, aniversario entre fuego amigo

Gemma Casadevall
Foto dpa
Berlín, 25 sep (EFE).- El excanciller Helmut Kohl se reencontró hoy con la democracia cristiana alemana, en el 30 aniversario de su llegada al poder, y en ausencia de Wolfgang Schäuble, el exdelfín que dejó de hablarle por el escándalo de la financiación irregular en sus filas.
El patriarca de la Unión Cristianodemócrata Alemana (CDU) pisó por primera vez en diez años la sala del grupo parlamentario conservador, entre ovaciones de los presentes, encabezados por la canciller, Angela Merkel.
"Estoy de nuevo aquí, esta es mi casa", dijo el político, de 82 años, en el primer gran acto de los previstos en el aniversario del 1 de octubre de 1982 en que se convirtió canciller de Alemania, al que seguirá el jueves un homenaje en la Fundación Konrad Adenauer.
Entre los diputados presentes no estaba Schäuble -actual ministro de Finanzas-, lo que no hubiera dado pie a mayores comentarios -participaba en Helsinki en un foro sobre el euro-, si no fuera porque la cita se había programado como una oportunidad para cerrar el capítulo de "fuego amigo" entre ambos.

viernes, 4 de noviembre de 2011

2011 El Bayreuth que no fue

Foto David Ebener, dpa

La coalición y sus disgustos

+ de Utoya a la muerte de Horst Kasner, el Rojo


Merkel llegó ese año a Bayreuth como siempre. Sonriendo a Baviera. Como si la secuencia de cumbres, consultas bilaterales y cónclaves europeos le resbalaran. Como si entre sus aliados liberales no se estuviera cocinando un peligroso euroescepticismo; como si el "Nein" a los rescates griegos que saltaban desde la CSU bávara fueran cantos de pajaritos, apenas audibles bajo el fragor del "Tannhäuser" de Sebastian Baumgarten. 

Este año no había sido necesario esperar a julio para escribir sobre Bayreuth. Mucho antes, hacia febrero, para muchos de quienes nunca habían pasado por la verde colina ni escuchado Wagner desde las entrañas de su teatro -el mejor lugar del mundo para vivir sus óperas, suele decirse-, la palabra Bayreuth cobró de pronto presencia en los medios. No por asuntos relacionados con la temporada, sino por el chaparrón que se le vino encima a la coalición entre aliados naturales que dirigía Angela Merkel.

La Universidad de Bayreuth retiraba el título de doctor al ministro estrella de su coalición de centro-derecha, Karl-Theodor zu Guttenberg, en ese momento titular de Defensa. El aristócrata bávaro que señoreaba por el festival como si nada ni nadie pudiera hacerle sombra, de pronto quedó comprometido por sospechas de plagio en una tesis doctoral entregada a toda prisa, en 2007. Fuera de Alemania la cuestión podía parecer hasta exótica. En el gobierno de la canciller, científica y doctora, como su esposo, no cabían impostores. Guttenberg abrió la caja de los truenos en algo que no era un pecadillo menor, sino causa de dimisión.

El brillante político, nacido para renovar la Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) y, tal vez, relevar a Merkel en la cancillería, caía con deshonor. Uno se lo imaginaba en traje de esgrima hundido en el fangal. Sobre la Universidad de Bayreuth planeaba, por extensión, la sospecha de regalar doctorados a nobles locales.

martes, 1 de noviembre de 2011

Vía Efe: Del tramposo Guttenberg al derrumbe de Guido


Guttenberg recurre al "factor humano" para explicar su presunto plagio

Gemma Casadevall


Foto dpa
Berlín, 23 feb (EFE).- El ministro alemán de Defensa, Karl-Theodor zu Guttenberg, recurrió hoy al "factor humano" para explicar ante el Parlamento el presunto plagio en su tesis doctoral, cuestión que ha puesto en entredicho la credibilidad del político más popular del país y "estrella" del gobierno de Angela Merkel.
"Sí, cometí errores, graves errores que lamento. Pero no incurrí en plagio, ya que no hubo por mi parte intención de engañar", afirmó el ministro, en la interpelación parlamentaria convocada a instancias de la oposición socialdemócrata, verde y de La Izquierda.
Guttenberg, un aristócrata bávaro de 38 años y arquetipo de político de carrera intachable, compareció ante el hemiciclo con la cabeza más gacha de lo habitual para someterse a la pregunta de si sólo "olvidó" citar a sus fuentes o si, como apuntan los medios estos días, "volcó" textos de hasta diez páginas de autoría diversa.

jueves, 4 de noviembre de 2010

2010 Ratoncitos multicolor y tragedia a 313 Kms

Foto David Ebener dpa


Me costó encajar esa imagen. Angela Merkel, de pronto en "look casual" por Bayreuth. Formato veraniego, a medio camino entre su vestimenta habitual de trabajo -chaquetita de cualquier color y pantalón negro- y los trajes de gala que solía reservar para el festival.
Bayreuth estrenaba un "Lohengrin" en que Hans Neuenfels convertía al Caballero del Cisne en un cazador de ratones de colorines. Tal vez estaba Merkel avisada y había optado por tomárselo a broma?

Foto Bayreuth Festspiele
Pero no. No era esa la ligereza lo que costaba asimilar. Al menos no para aquellos que, como yo, calibraron que a Merkel no se le ocurriría acudir a una apertura de temporada, otra más en su colección de visitas dichas privadas, en medio de sacudida por la tragedia ocurrida la víspera en Duisburg, a 313 kms del teatro de Richard. La "Loveparade" había pasado de la decrepitud como macrofiesta del tecno a la tragedia precipitada por la chapuza o la avaricia administrativa.

En lo que a mi respecta, el primer urgente sobre el desastre de la "Loveparade" me había llegado al celular justo al bajarme del tren regional que me dejaba en Bayreuth, como todos los años, la víspera del estreno. Uno de esos momentos en que piensa que soltará el portátil en el hotel y se irá a cenar al bar preferido, sin prisas. 
 
El único túnel de acceso a la mayor fiesta "tecno" del mundo, invento alemán nacido en Berlín años atrás, se había convertido en una ratonera -con perdón- para la multitud de jóvenes atrapados en su interior. 21 muchachos murieron asfixiados o pateadas -entre ellos, dos muchachas españolas-. La noche que siguió a ese primer urgente fue una sucesión de llamadas a consulados, policía, colegas, etc. en busca de confirmaciones. Había dos víctimas españolas. Dos chicas, Clara y Marta, cuyos padres hatsta la noche anterior seguramente dormían tranquilos pensando que mandaron a estudiar a sus niñas a un país seguro. De pronto una llamada les rompió esa calma, mientras les llegaban imágenes más propias de una tragedia en un estadio de fútbol africado que de una fiesta de un país altamente desarrollado.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Vía Efe Adiós Wolfgang, Merkel empieza a sufrir

Murió Wolfgang Wagner, último patriarca del Bayreuth de Richard

Gemma Casadevall

Foto dpa

Berlín, 22 mar (EFE).- Wolfgang Wagner, nieto del compositor Richard Wagner, falleció a los 90 años en su casa de Bayreuth, dos años después de retirarse y tras más de medio siglo al frente del festival fundado por su abuelo unos 130 años atrás y por el que han desfilado las mejores batutas y las voces más hermosas del mundo.
El último patriarca de la saga Wagner falleció "plácidamente" el domingo, informó hoy su hija, Katharina Wagner, co-directora del festival junto a su hermana Eva desde 2008, en que cedió las riendas de un festival consagrado al culto a Richard.
Con la muerte del patriarca se pone fin a una era, marcada por el resurgimiento del festival que Winifred Wagner (la viuda de Siegfried Wagner, hijo del compositor) puso a los pies de Hitler y que, tras la Segunda Guerra Mundial, sus hijos Wolfgang y Wieland reflotaron hasta convertirlo en la cita más codiciada del año para los wagnerianos de todo el mundo.
Nacido en esa misma ciudad bávara, el 30 de agosto de 1919, Wolfgang Wagner dirigió Bayreuth -primero junto a su hermano, hasta la muerte de éste, en 1966- desde 1951 a agosto de 2008.
A lo largo de esta etapa pasaron por la "Verde Colina" batutas como las de Pierre Boulez y Daniel Barenboim y dúos mágicos, como el formado por Plácido Domingo y Waltraud Meier, quienes en 2000 encandilaron al exigente público bayreuthiano con su "Valkiria".

miércoles, 4 de noviembre de 2009

2009 Merkel, Guido, los Guttenberg, la reelección

Foto: @gemmacasa

Matrimonios estelares


De gris metálico, sonriente como siempre sobre la colina, acompañada de nuevo por los dos Sauer, padre e hijo, Joachim y Daniel. Merkel, junto a sus dos wagnerianos, irradiaba optimismo. A tres meses de las generales, en pos de la reelección. Y con la eurozona estallando.

Alemania había entrado en recesión, las cifras del desempleo empezaban a dispararse. Alemania empezaba también a atornillar a los socios del sur. Habíamos vivido por encima de nuestras posibilidades, los vagos del sur. Unos más que otros. A Merkel le había hecho parte del trabajo sucio de las reformas estructurales su antecesor, el socialdemócrata Gerhard Schröder. Exigía de sus socios reformas similares a la Agenda 2010, el programa que costó el puesto al excanciller y arruinó la credibilidad de la socialdemocracia alemana.

Pero a Bayreuth no se sube a mostrar enfados, sino aplomo. La verde colina había entrado en una nueva era. Katharina y Eva, el duo de biznietas, estrenaba su dirección bicéfala. A Katharina seguía envolviéndola el áurea de heredera natural. Contaba, además, con Christian Thielemann como batuta aliada. A Eva, de 64 años, se le dejaba la contabilidad de la empresa. Katharina, treinta y algo años menos, quedaba para la parte artística. Bayreuth reponía ese año unos “Maestros Cantores” que, en su estreno, dos años atrás, no gustaron. Puro kitch.

El plato fuerte de la temporada era un nuevo “Tristán” al que su responsable, Christoph Marthaler, había relegado a la impavidez. Otra ocasión para echar de menos el que había puesto en escena en esa misma casa, años atrás, Heiner Müller. El dramaturgo del este que entró en Bayreuth como azote de los viejos nazis que, según él, siguen desfilando por el teatro. El intruso de la Alemania comunista que se ganó la devoción eterna.

lunes, 2 de noviembre de 2009

Vía Efe (II) Wahlkampf, reelección, el muro de las dos Angelas

Y tú, dónde estabas la noche en qué cayó el Muro?

Gemma Casadevall

Foto AP
Berlín, 8 nov (EFE).- "¿Y tú, dónde estabas cuando cayó el Muro?", es la pregunta recurrente estos días en Berlín ante el aniversario del 9 de noviembre de 1989, a la que ciudadanos de a pié y políticos dan respuestas tan diversas como lo fueron sus reacciones en una noche en la que nadie sabía lo que iba a pasar al minuto siguiente.A la canciller Angela Merkel no le importa admitir que no entendió que el comunicado leído a las 18.53 por el miembro del Politbüro, Günter Schabowksi, implicaba que podía pasar de inmediato al oeste, y se fue a la sauna, como todos los jueves.
Otros cuentan que se lanzaron sobre la Bornholmer Strasse, el primer paso fronterizo que levantó la barrera, para acabar abrazados al primer desconocido que se toparon. Y también están los que lloraron de emoción desde la lejanía.
La palabra más común, entre los que cruzaron y los que no, para definir la gran noche berlinesa es "Wahnsinn" -"la locura", en su sentido más emocional-, el entusiasmo colectivo nacido de la confusión, mientras ni los guardias fronterizos sabían si debían o no contener a quienes cruzaban al "otro lado".

domingo, 1 de noviembre de 2009

Vía Efe (I) del debut de Katharina a la jubilación de Wolfgang

Las Wagner se estrenan en Bayreuth y perpetúan el culto al bisabuelo

Gemma Casadevall

Bayreuth, 24 jul (EFE).- El Festival de Ópera Richard Wagner de Bayreuth abre mañana su temporada con "Tristán e Isolda", gala que generará la peregrinación anual de wagnerianos de todo el mundo y cuya atención se centra en el debut de cúpula bicéfala del festival: Katharina y Eva Wagner-Pasquier, el dúo de biznietas del compositor.
Katharina, de 31 años, y Eva, de 64, ambas hijas del patriarca Wolfgang Wagner, presidirán por primera vez juntas la apertura del festival sobre la "Verde Colina" de Bayreuth en que su bisabuelo mandó construir un teatro consagrado en exclusiva a sus óperas.
La edición número 98 del Festival se abre con el "Tristán" de Christoph Marthaler estrenado hace cuatro años, con Peter Schneider a la batuta y Robert Dean Smith -tenor de la casa- e Irene Theorin poniendo cuerpo y voz a la "Liebestod" de Isolda.
Seguirá los "Maestros Cantores de Nuremberg" con que Katharina se estrenó como directora escénica en la casa, en 2007, y completará el ciclo el "Anillo del Nibelungo" de Tankred Dorst, con Christian Thielemann al frente de la orquesta, en Bayreuth desde 2006.
Sobre la "Verde Colina" no se ha previsto, pues, novedad operística alguna capaz de eclipsar el imán mediático de las dos descendientes de Wagner, ahora co-directoras.
Ambas se personarán ante el viejo teatro donde Richard Wagner ofreció el primer festival, en 1876, para recibir un desfile de wagnerianos encabezados por la canciller Angela Merkel, incondicional en Bayreuth desde años antes de llegar al poder.
Será su gran debut como tándem hermanado, después de una larga guerra de sucesión en que Katharina y Eva compitieron entre sí y también contra una tercera descendiente, Nike, sobrina de Wolfgang, finalmente desbancada por sus primas.

martes, 4 de noviembre de 2008

2008 Ese escote verde

Foto: Marc Müller, dpa

Tres tormentas en ciernes

+ Sucesión en el templo, relevo bávaro, hecatombe europea


Angela Merkel escogió ese año un hermoso traje verde, con un escote moderado, pero algo más pronunciado de lo habitual en la canciller, al menos en Baviera. Parece que no había escarmentado con el revuelo causado por otro escote aún más generoso y profusamente difundido en los medios, por lo inhabitual en la discreta canciller, con que se habría presentado en la ópera de Oslo unos meses antes.

A su lado, el catedrático wagneriano de todos los años. En unos meses cumplirían su décimo aniversario como matrimonio formal. Se la veía feliz, casi radiante, a punto de completar los dos tercios de su primera legislatura como canciller y tres años después de convertirse en la primera mujer, y primer ser humano crecido en la Alemania comunista, al frente de la Cancillería de la primera potencia europea.

La temporada abría con un nuevo “Parsifal”. Se suponía que iba ser menos abucheado que el de su antecesor, el terrible Christof Schlingensief. Lo firmaba el noruego Stefan Herheim, quien prometía una nueva incursión en las esencias de Germania y el mito de Parsifal, lo que en el código de Bayreuth significa remover fantasmas del pasado. O colocar, por lo menos, algún soldado desfilante con resonancias nazis.

Todo se ceñía al orden establecido. Pero nada era como siempre. A Wolfgang Wagner no lo acompañaba ya, como cada año, la que había sido su mujer, parapetada y sonriendo a su lado para dar la bienvenida al mundo wagneriano, ante la puerta del teatro levantado por orden del abuelo Richard. Gudrun, veinte años más joven que el patriarca, había muerto el noviembre anterior tras casi tres décadas de recepciones y vida en común. Las fanfarrias llamarían al visitante, como todos los años, al término de cada entreacto. Mandarían los tres avisos prescriptivos para que el visitante deje la cerveza o el helado, con tiempo para la última visita a los servicios. Merkel y la cúpula de Baviera estaban ahí, también como cada año. Pero a Wolfgang le faltaba su puntal.

sábado, 1 de noviembre de 2008

Vía Efe, la heredera Katharina, el rey Seehofer

 

Foto dpa


La CSU bávara cierra filas alrededor de Seehofer como único líder

Gemma Casadevall

Berlín, 8 oct (EFE).- La Unión Socialcristiana de Baviera (CSU) designó hoy como primer ministro bávaro a Horst Seehofer, ministro de Agricultura de la canciller Angela Merkel, en un intento por mostrar cohesión en torno a un líder único tras la pérdida de la mayoría absoluta en ese estado.
El grupo parlamentario bávaro de la CSU designó a Seehofer como sucesor de Günther Beckstein, quien anunció la semana pasada su dimisión tras la debacle sufrida en las elecciones regionales.
Seehofer, que alcanzó un 88,4 por ciento de los votos, será el nuevo hombre fuerte de esa formación, ya que además sucederá al presidente del partido, Erwin Huber, quien también anunció su retirada tras los comicios.
El dúo Huber-Beckstein asumió así las consecuencias de la fuerte pérdida de votos sufrida por la CSU en los comicios regionales de Baviera el pasado 28 de septiembre, en que la formación pasó del 60,7 por ciento que tuvo en 2003 -bajo el liderazgo único de Edmund Stoiber- al 43,4 por ciento.
Ambos llevaban apenas un año en sus respectivos cargos y su nombramiento había ido precedido de fuertes presiones internas para forzar el relevo de Stoiber, quien llevaba 14 años como jefe del gobierno y ocho al frente del partido.
Seehofer pretendió ya entonces convertirse en nuevo presidente de la CSU, pero fue derrotado por Huber en el congreso celebrado en septiembre de 2007.
En la derrota influyeron varios factores. Por un lado, Seehofer no era un político de peso en las estructuras de la CSU y su carrera ha discurrido más en Berlín que en Múnich, lo que para un partido identificado con las esencias bávaras era un déficit.
Por el otro, su candidatura fue impulsada por el propio Stoiber, lo que más que favorecerle le perjudicó.
Y, finalmente, en plena campaña por suceder a Stoiber, saltó la noticia de que una funcionaria del Bundestag esperaba un hijo suyo, el cuarto para el político, quien tras el consiguiente revuelo en la prensa popular asumió la paternidad pero regresó con su esposa.

domingo, 4 de noviembre de 2007

2007 El otro señor Sauer

Foto: Markus Führer, dpa

Asuntos de familia

+ Schröder, su currywurst y sus primas del este 

No voy a presumir de saber en qué momento a la comitiva del dúo Merkel-Sauer se le sumó un tercer miembro. Por entonces muchos ya habíamos dejado de referirnos al esposo de la canciller como “el fantasma de la ópera”. Al fin y al cabo, al catedrático Joachim Sauer no se le veía únicamente en Bayreuth. Acompañaba a su esposa a las cumbres de mayor rango, citas transatláticas u otros asuntos de cierto relieve. En la foto del Bayreutth inaugural de ese 2007 apareció, al menos para mi, un tercer miembro. Tenía aspecto de guardaespaldas. Un tipo discreto, que no sonreía a las cámaras mientras el matrimonio se sometía al tradicional saludo ante el teatro. Orgulloso, Joachim Sauer; cálida como sólo se la veía en Bayreuth, Angela Merkel. Detrás del matrimonio, ese tercer tipo, que obviamente no era un guardespaldas. Era otro Sauer, Daniel. Uno de los dos hijos del primer matrimonio del wagneriano catedrático. El vivo retrato de su padre, en realidad, corte de pelo y mirada incluida. Subía con ellos a la colina, cumplía con el desfile, un par de pasos por detrás de la canciller. No sé si 2007 fue su primer año en Bayreuth. Pero sí el primero en que le descubrí en las fotos de la inauguración.

La temporada se abría con una nueva producción de los “Maestros cantores”, dirigida por la biznietísima Katharina. La heredera natural de la casa, según los designios del patriarca Wolfgang, nacida de su segundo matrimonio con Gudrun, la consorte.

Nuevamente recordamos en los medios que los “Maestros” fue la ópera preferida de Hitler. Que su ministro de la propaganda, Joseph Goebbels, la encumbró a símbolo del “alma superior germánica”. Y que cuando los sucesores de Richard Wagner, y especialmente su nuera Winifred, pusieron el festival a los pies del “Führer” fue la obra que se representó ante oficiales, heridos de guerra y demás héroes. Una especie de premio a la hazaña. El estreno de Katherina cumplía con el ritual de ofrecer una versión con algo de escándalo precocinado, sus pinceladitas de simbología nazi y demás atributos de un festival que sabe sacar partido a lo más negro de su historia.

Merkel, Sauer y Sauer subieron a la colina. Los cronistas locales probablemente ya sabían que el tercero no era un guardaespaldas. Otros tardamos un poquito más.

jueves, 1 de noviembre de 2007

Vía Efe: De Gudrun al centro de Merkel


Foto dpa


Murió Gudrun Wagner, esposa del patriarca y consorte en Bayreuth

Gemma Casadevall

Berlín, 28 nov (EFE).- Gudrun Wagner, esposa del patriarca del Festival de Opera de Bayreuth, Wolfgang Wagner, y madre de la presunta heredera de su imperio wagneriano, Katharina, murió hoy en esa localidad bávara, de cuyo famoso certamen era directora "consorte".
El propio patriarca comunicó hoy la muerte "absolutamente inesperada" de su mujer, de 63 años, con quien se casó en segundas nupcias en 1976.
"Profundamente conmocionado y en duelo silencioso, debo comunicar que mi amada esposa y estrecha colaboradora ha muerto esta mañana", informó Wagner, de 88 años, nieto del compositor Richard Wagner y director de su festival desde 1967.

sábado, 4 de noviembre de 2006

2006 La Cosima de los Estadios

Foto: alliance dpa

Besar a Klinsmann, a Chirac o a Zapatero


Angela Merkel se hizo esperar esta vez. Tras no perderse una apertura como ministra de Helmut Kohl, como líder de la oposición ni tampoco como candidata, la canciller optó por no alegrar la alfombra roja inaugural en el que era su primer año en el poder. Razones de agenda, se dijo. No se perdió gran cosa. Bayreuth abría la temporada con un “Holandés errante” que llegaba a su cuarta temporada. Tal vez ya la había visto y no le gustó. O no le gustó a su wagneriano catedrático, Joachim Sauer. O les gustó, pero no como para repetir paseo.

Bayreuth esperaba en los días siguientes el estreno de otro “Anillo”, firmado por el alemán Horst Dorst y con Christian Thielemann a la batuta. Pero el estreno de la tetralogía, con el director titular oficioso de la casa, tampoco atraería ese julio a los Merkel-Sauer. No por falta de fidelidad wagneriana, sino por agenda, se insistía. La visita anual quedó relegada a las semanas posteriores, ya en agosto, cuando la etiqueta y la presión mediática decrecieron. Merkel se podía permitir, incluso, acudir a Bayreuth apenas algo más cuidada que en una jornada de trabajo cualquiera. Como si se hubiera limitado a echarse un chal por encima del traje de oficina.

De pronto, todo era nuevo para la canciller. Fue una temporada de mucho estreno para la primera mujer al frente del poder en la primera potencia europea.

Estreno en las cumbres europeas, estreno en un eje franco-alemán, entonces de tándem con un presidente francés tan conservador como la canciller, pero con unas prácticas tal vez poco frecuentes para la hija del pastor protestante de Templin, esa parroquia en el este alemán. Jacques Chirac sabía del impacto mediático de su exhibición de “savoir faire” versallesco. La parte francesa del eje besaba la mano a la parte alemana. Nunca visto, obviamente.

miércoles, 1 de noviembre de 2006

Vía Efe, Nuestra WM, la de los felices



Foto: alliance/dpa

Duelo entre dos mascotas oficiosas: Merkel y Maradona

Gemma Casadevall

Berlín, 29 jun (EFE).- El partido de mañana entre Alemania y Argentina, para muchos con rango de final, dará ocasión para medir las fuerzas entre dos mascotas oficiosas: la canciller Angela Merkel y el ex-futbolista Diego Armando Maradona.
El duelo sobre el terreno no será el único que se verá en el estadio olímpico de Berlín: ahí estarán, frente a frente, la afición que mejor canta del Mundial, la argentina, frente a otra que aprende a cantar, recién liberada de su rigidez, la alemana.
El "Vamos, vamos, Argentina" estará en clara minoría numérica -unos 10.000, tal vez hasta 15.000 aficionados-, mientras que el resto del estadio, con 73.000 plazas, será alemán.
Pero la selección de José Pekermann tiene asegurado el vigoroso volteo de camisetas, al son del "Olé, olé, olá... Argentina, cada día te quiero más", animado por el también incombustible Maradona.
Los "Klinsi-Jungs" -muchachos de Jürgen Klinsmann- no tienen una mascota tan vistosa como los "Peke-Boys" y tampoco suena tan bien canción característica, "Ohne Holland, wir fahren nach Berlín" -"Vamos a Berlín sin Holanda", síntesis de la rivalidad con el país vecino al que no quieren en la final, el 9 de julio-.
Más que un canto animoso parece una consigna política y hasta marcial, de la misma manera que su palco en este Mundial procede de ese ámbito, concretamente de Cancillería, y encima es novata.
Merkel ha tenido que poner empeño en demostrar que sabe algo de fútbol y, por más tesón que le ponga, tampoco se la ve desgañitándose como hubiera hecho su antecesor, Gerhard Schroeder.
Merkel no jugó de niña al fútbol en la calle -era un nulidad en deportes-, al contrario que Diego Armando y el ex-canciller.
La canciller sabe dibujar sobre el papel el esquema de un fuera de juego, como se encargó de demostrar a los lectores del popular "Bild", hace unos meses. Pero sigue poniéndose en duda, al fin y al cabo es mujer, que lo distinga en directo.
Pero ahí está ella: en el palco, aplaudiendo, sufriendo y vitoreando. En la inauguración tanteó, con poco salero, pero devoción, los ritmos del espectáculo -de folclore bávaro a hip-hop.

viernes, 4 de noviembre de 2005

2005 El souflé no pinchó




El lamparón rosa

+ El elefante Schröder, los tres hitos de Merkel

Las miradas de todo Bayreuth se clavaron en la apertura de esa temporada en Angela Merkel. No solo porque ese año ascendía a la colina, por fin, como candidata a la cancillería -primera mujer, crecida en la Alemania comunista, protestante, a los 51 años, etc-. También por el inoportuno lamparón en su traje de gala rosa. Un color arriesgado, a finales de mes de julio en que puede hacer mucho calor y, por tanto, se suda. El lamparón en la axila de la candidata a canciller era visible desde todos los ángulos.

Bayreuth es una mezcla de élite y provincianismo como solo puede darse en esa ciudad bávara. Los jardines que rodean al teatro se convierten todos los años, salvo tormenta, en picnic compartido entre los asistentes al festival y los mirones. Los que no pasan los entreactos en el restaurante Steigenberger o chiringuitos vecinos meriendan sobre la hierba, champagne francés incluido en la cesta de exquisiteces preparada en el hotel de lujo, bajo la mirada de los ciudadanos que subieron, de nuevo, a la montañita solo para ver quién entra y cómo va.

Por entonces la convivencia era casi perfecta. La vigilancia policial era discreta, sin aparatosos controles de seguridad, apenas una valla de protección entre el desfile vip y los mirones. El lamparón de la candidata no escaparía a las miradas, menos aún a los objetivos de las cámaras que, año a año, captaban llegadas, vestidos, sonrisas y saludos de los Wagner a sus visitantes, en perfecta formación ante su teatro. Ese año se había incorporado Patti Smith, fotógrafa y comentarista del universo wagneriano para "Die Zeit".
Foto: dpa


El estreno de la temporada era un “Tristán” de Christoph Marthaler para el que la ortodoxia había precocinado ya su abucheo inaugural. La mezzosoprano sueca Nina Stemme tenía que hacerse perdonar no ser Waltraud Meier. La mezzo bávara era irrecuperable para el fue su festival de cabecera mientras siguiera bajo el dominio del viejo Wolfgang Wagner. La Isolda perfecta no regresaría, como tampoco lo haría la batuta de Daniel Barenboim ni tantos otros grandes, empeñados en pasear su amor a Richard Wagner por todo el mundo, menos por la verde colina.


martes, 1 de noviembre de 2005

Vía Efe. Los Sauer de Templin

El irresistible ascenso de una líder atípica

Foto: Bogumil Jeziorski, AFP, 1989

Gemma Casadevall 

Berlín, 16 sep (EFE).- La candidata conservadora a la Cancillería Angela Merkel es una personalidad atípica en la alta política alemana: sin talento mediático, más racional que emotiva y titubeante en las grandes ocasiones.
El domingo podría convertirse en el primer Canciller del Este y en la primera mujer que toma las riendas de Alemania, quince años después de haber dejado la Física en un atípico camino al poder.
Su fuerte es la perseverancia, la capacidad de aprender y una sonrisa que le ilumina el rostro y rompe su envarada timidez. Su punto flaco, la dificultad para transmitir optimismo y aplomo, dos cualidades que le sobran a su rival, Gerhard Schröder.
Desde que la Unión Cristianodemócrata y la Unión Cristianosocial de Baviera (CDU/CSU) la proclamaron candidata, el pasado mayo, pisó el acelerador de la metamorfosis iniciada con la caída del Muro.
Para muchos alemanes, sigue siendo una incógnita. En parte por su reserva respecto a su vida privada; en parte porque su biografía muestra un perfil de contornos difusos.
Nació en Hamburgo, en 1954, como Angela Dorothea Kasner, la hija de un pastor protestante que, unas semanas después, se fue a servir a una pequeña parroquia del Este. Emigró con los suyos de la vida occidental a la RDA, donde un religioso no era bien visto.
Nunca fue una "familia típica" del este. Recibían paquetes del oeste, a diferencia de otras niñas Angela vestía tejanos y tenían unos privilegios que sus vecinos no podían permitirse.
Su primera gran conmoción fue la construcción del Muro, el 13 de agosto de 1961. Con la cimentación de la Guerra Fría acabaron los viajes a Hamburgo para visitar a la familia que dejaron ahí.
Los biógrafos la retratan como una escolar aplicada, la primera de la clase, sin ser repelente. No hay unanimidad sobre el papel de su padre, que se mantuvo entre la crítica y la adaptación al régimen y del que no se descarta una corta relación con la Stasi (servicios secretos de la RDA).
Angela no fue nunca la más bonita, pero gozó de una independencia que otras compañeras no tenían. Eligió estudiar Física, lo que le permitió vivir lejos de su familia -en Leipzig y en Berlín-.
Se casó con 23 años con Ulrich Merkel, un compañero de estudios. Un matrimonio que "simplemente ocurrió", "porque todos lo hacían entonces", como ha explicado, y del que no tuvo hijos.

jueves, 4 de noviembre de 2004

2004 El tango va por dentro

Foto: Peter Roggenthim, dpa


Llegando a los cincuenta

+ Los lobos nunca descansan

Se la veía bien este año? Sí, se la veía bien este año. De rojo “tango”, como lo definió la prensa especializada -“Brigitte”-, combinado con el negro. De nuevo, escote y brazos al aire, con un estratégico chal igualmente tanguero. Una prenda que ayuda a sentirse segura a una mujer que acababa de cumplir 50 años. Estaba guapa, como puede estarlo alguien que sabe que no lo es, pero tiene la inteligencia suficiente para no pretender serlo.

El estreno de la temporada era el “Parsifal” de Christof Schlingensief, un eterno peter pan revoltoso. Uno de esos nombres a los que se invita a estrenar en Bayreuth tras varias provocadoras performances para reivindicarse como festival tan devoto del riesgo como del culto a Richard Wagner, su razón de ser.

Schlingensief debutaba al frente de una ópera, encima de Wagner, encima en Bayreuth. Se colocaba el siguiente sello tras haberse labrado ya una buena reputación de chico malo, azote de la CDU en tiempos de la era Helmut Kohl. Había llamado la atención en la documenta de Kassel, un sitio donde casi todo el mundo acude a provocar y hay una férrea competencia por ser el más peor. Fue en 1997. Consistió en plantar unos monigotes alusivos a Kohl, al que se invitaba a “asesinar”. En otra ocasión convocó chapuzones colectivos en el lago de Contanza, con intención de que el oleaje llegara hasta la villa de veraneo de los Kohl. Y llevó a escena en Berlín un “Hamlet” interpretado por neonazis arrepentidos.

Bayreuth le esperaba con ganas de pataleta. La líder de la CDU acudía en traje tanguero.

lunes, 1 de noviembre de 2004

Vía Efe: Los sonidos de la Wahnfried Haus


La casa de los Wagner, historia de la discografía a través de Bayreuth

Gemma Casadevall


Bayreuth, 10 ago (EFE).- La casa-museo de Richard Wagner evoca la historia de la discografía en una exposición que recoge un siglo de grabaciones en Bayreuth, a pesar del rechazo con que el bastión wagneriano recibió el invento de Edison. "Huellas sonoras: cien años de Festival de Opera en discos" es el título de la muestra, planteada como un paseo audiovisual que arranca de la grabación pionera salida de Bayreuth, en 1904, con la voz del barítono Theodor Bertram para "El oro del Rin".
Junto a objetos históricos, como un fonógrafo de Thomas Edison de 1898, la exposición invita al visitante a escuchar las voces de entonces. Basta con pulsar un botón en los pilares sonoros repartidos por la casa, que reproducen fragmentos de aproximadamente un minuto de esos testimonios en audio.